Infobae - Miércoles 13 de Abril de 2005 - Por Carlos Sueldo
El Corredor Sur. En un área de menos de dos cuadras convergerán a diario más de 3.000 personas. Conviven allí proyectos privados para viviendas, y del Gobierno para oficinas públicas.
Una serie de emprendimientos para construir nuevos complejos residenciales, dependencias públicas, y oficinas en edificios reciclados, tendería a generar una fuerte revalorización en el barrio de Barracas.
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El principal movimiento es inminente: el Gobierno de la Ciudad está a punto de concretar el traslado de la Secretaría de Justicia y Seguridad Urbana, al edificio en donde funcionara la fábrica de Alpargatas, sobre la avenida Regimiento Patricio s al 1100.
El inmueble, de 13.000 m2 de superficie total, fue adquirido por el gobierno de Aníbal Ibarra en mayo del año pasado, con la intención de concentrar en él las dependencias de esa área, en el marco de una política apuntada a privilegiar el desarrollo de la zona sur.
Cerca de 2.500 personas vinculadas a esa secretaría se mudarán al nuevo lugar de trabajo. "Eso generará un movimiento dinamizador muy importante en la zona", confían desde el Ejecutivo de la Ciudad, al tiempo que sirve de "atractivo para el capital privado".
De hecho, casi en simultáneo al reciclado de la vieja planta de Alpargatas' se puso en marcha un proyecto para levantar un complejo de viviendas en dirección diagonal, sobre la vereda de enfrente de lo que será la secretaría.
Si se suman a ello las modernas sedes empresarias que ya funcionan allí -como el edificio "Ombú" (casa central de Metrogas) sobre la calle Jovellanos, o sucursal de Gas Natural Ban, a la vuelta de la esquina, sobre Isabel La Católica-, la cantidad de puestos de trabajo en un radio de tres cuadras supera a todo el ramal Pilar en la Autopista del Sol.
La comparación no es arbitraria. En el imaginario dejos desarrolladores que pusieron la mira en esa zona ya ronda el nombre que la identificará: el Corredor Sur; en una suerte de homologación con su antítesis, desplegado en los barrios de Retiro, Recoleta, Palermo, Belgrano y Núñez.
VISIÓN:
La movida inmobiliaria en la deprimida zona de Barracas comenzó tímidamente hace casi dos años, cuando un grupo inversor extranjero -conformado por la empresa local Unibón- compró el viejo edificio de Bagley, sobre avenida Montes de Oca. En el predio, de 50.000 m2 de superficie total, la empresa proyecta levantar un complejo de 250 departamentos que contrastarán con la caracterización que hasta ahora tiene la zona, ya que apuntarán al segmento ABC 1, con precios de u$s1.200 el metro cuadrado.
Otra famosa fábrica de galletitas ubicada frente al Parque Lezama, sería reciclada para el mismo fin. El desarrollo está en manos de Bernardo Fernández, el mismo que montó el edificio Central Park en un viejo galpón abandonado. Las ventajas impositivas e incentivos financieros que el Gobierno de la Ciudad otorga a ese tipo de emprendimientos en la zona, serán la base del negocio en ese terreno, además del precio, de menos de u$s 700 el metro cuadrado.
Baresa, otra firma desarrollista, tiene la meta puesta en un ambicioso proyecto residencial en el triángulo formado por calles Lanín, Icalma y Feijoó. Si bien los departamentos se destinarían a un público de ingresos medios, el lugar sería sede para el próximo evento de Casa FOA, en noviembre de este año.
Si bien para algunos analistas, la zona aún "no resiste" un uso residencial, otros se entusiasman, con el "alto impacto" que generará.
BARRACAS "DULCE"
El área delimitada por el Parque Lezama, las avenidas Regimiento Patricios, Martín García, Almirante Brown y Montes de Oca; junto a la calle Aráoz de la Madrid y la avenida Pedro de Mendoza, es una de las pocas zonas con oferta disponible de edificios grandes, aptos para reciclar, a bajo precio. Quienes están invirtiendo allí apuestan a una revalorización.
EL ATRACTIVO: PRECIOS BAJOS Y CRECIMIENTO A FUTURO
Dentro de las obras destinadas a hacer punta en la rejerarquización del llamado Corredor Sur, el edificio de la sede central de la firma Metrogas es un buen ejemplo. Formando parte de un conjunto de tres edificios ubicados en la manzana de las calles Jovellanos, Lamadrid, Azara y Magallanes, se ubica justo a la vuelta de la esquina de la ex fábrica Bagley, que tendría las primeras unidades habitacionales listas a fin de año. No sólo el sistema de incentivos que definió el Gobierno de la Ciudad es el mejor apalancamiento que tienen las nuevas obras, sino también el precio bajo del metro cuadrado, que oscila entre los u$s700 y u$s800.
En algunas zonas más "conflictivas" de lo que será el Corredor Sur, los precios son incluso inferiores, de hasta u$s500 el m2.
Las diferencias con otras partes de la Ciudad son abismales. En ese sentido, Recoleta encabeza el ranking de los barrios más caros, con un valor de alrededor u$s1.100 el metro cuadrado, en el caso de departamentos usados.
En el de unidades nuevas es superado por Puerto Madero, donde los valores llegan a los u$s2.000 o más. Algunos barrios tradicionales de la clase media, en tanto, se revalorizaron más que otros, como Villa Devoto o Caballito, mientras que en la zona sur (además de la parte de Puerto Madero que está al sur de la avenida Rivadavia) sólo algunos sectores de San Telmo y Barracas beneficiados por el movimiento turístico mostraron ya aumentos.
LA OPINIÓN DE ENRIQUE RODRÍGUEZ
El resurgir de la zona sur
La zona comprendida por los barrios de Barracas, Boca y Villa Soldati es la única que permite una expansión importante en materia inmobiliaria, comercial, residencial e industrial, ya que la zona norte de la Ciudad está colapsada.
Desde el Gobierno ya través de la Corporación Sur, se busca incentivar el desarrollo de emprendimientos allí, ya que es un área que estuvo siempre postergada y que concentra ahora los mayores bolsones de pobreza.
A través del desgravamiento de los aranceles para la construcción, las facilidades impositivas que incluyen 18 meses libres del canon de ABL y líneas financieras subsidiadas por el Banco de la Ciudad, se logra darle a la zona un gran potencial para las nuevas construcciones o reciclados.
A ello se suma un precio que es muy competitivo en comparación con el que cotiza en otras zonas de la Ciudad, y un fox (cantidad de m2 permitidos para construir) 20% superior. Por último, la inversión del sector público que implica la mudanza de la secretaría, sirve de atractivo al privado.
Enrique Rodríguez es presidente de la Corporación Sur |